Tintín
El reportero-aventurero de la línea clara
Tintín
es uno de los personajes del cómic de aventura, humor y misterio con mayor
difusión en Europa. A lo largo del tiempo, ha ido consiguiendo también un éxito
de resonancias mundiales. El dibujo irrepetible de estas narraciones, tantas
veces después imitado, ha llegado a formar una escuela, dentro de la línea
clara, que lo diferencia. Aún hoy, este cómic sigue siendo muy apetecible para
muchos devoradores de historietas. Son narraciones gráficas plenas de
documentación detallista, que atrapan la atención del lector. Y su claridad
expositiva no les quita ni un ápice de intriga e interés. Pensadas para un
publico tanto adolescente como más maduro, seguimos a Tintín y sus numerosos y
pintorescos personajes a lo largo de aventuras viajeras, por todo el globo
terrestre y aun por el espacio sideral, hasta llegar a la luna. El humor, a
veces ingenuo, a veces sutil, que aparece dentro del planteamiento de “aventura
seria”, es otro de los alicientes de estos episodios cosmopolitas imaginados por
el genial Hergé (Georges Remi).
El personaje y sus
acompañantes
Tintín, tal como hoy lo conocemos, nace en 1929, si bien
tuvo un antecedente en el personaje de Totor , un boy-scout creado por Hergé que
ya anticipaba algunas facetas de lo que sería luego el joven reportero. Desde
entonces, toneladas de tinta se han empleado en escribir sobre él y sus amigos
de aventuras, hasta el punto de que existen hoy decenas de clubes de fans
distribuidos por todo el mundo y expertos muy empapados en el tema, que se
autodenominan “tintinólogos”.
Tampoco han faltado sesudos analistas que han acusado a
este personaje de tinta china, con origen cercano al movimiento scout, de
infinidad de faltas y delitos: desde ingenuidad infantiloide hasta puro
totalitarismo. Con todo, el joven periodista del tupé rubio y su inseparable
perro Milú, se han convertido en figuras nacionales, tanto belgas como
francesas, amadas y veneradas por cientos de miles de seguidores en todo el
mundo.
El
universo de Tintín lo completan sus amigos y sus enemigos, sin los cuales
perdería toda esencia. Su inseparable compañero el capitán Haddock (con su
alcoholismo galopante y sus “tacos” incluidos), los policías gemelos Hernández y
Fernández (al parecer, inspirados en el padre y el tío de Hergé, que eran
gemelos y vestían de forma idéntica), la ahuyentadora cantante lírica Bianca
Castafiore, el fiel mayordomo Néstor, el sorprendente profesor Tornasol, el
pequeño gran amigo Tchang, Alcázar, Rastapopoulos, etc. etc.
Capítulo aparte merecería el personaje del perro-pensador,
Milú, tantas veces salvador de la vida de su dueño, como travieso organizador de
problemáticos y peligrosos líos. También la escenografía es pieza vital en estas
aventuras, en las que la documentación histórica y ambiental parece tan
concienzuda. Coches, motos, camiones, ropas, embarcaciones, materiales
militares, arquitecturas, paisajes… Todo el atrezzo parece medido y calibrado
dentro de su sencillez expresiva. Hergé se documentaba, para ello, con maquetas
a escala y con apuntes tomados del natural, para una mayor fidelidad y un
perfecto encaje de los personajes en sus escenarios.
El estilo gráfico
Ya hemos dicho que G. Remi creó un estilo propio dentro de
la llamada línea clara, si bien, el mismo Remi reconoció ser un admirador del
dibujante norteamericano Georges Mac Manus, al que se tiene por iniciador de
este movimiento, de lo que se podría deducir su notable influencia en el creador
de Tintín. Inicialmente las aventuras se editaron en blanco y negro, para pasar
a las tintas de color más tarde. El amor por el detalle documental y ambiental,
aun dentro de su simplicidad de líneas, caracteriza a este tipo de dibujo claro
y expresivo, que está a caballo entre la línea humorística de caricatura y el
cómic policiaco “serio”. Otra característica gráfica inherente al trazo firme de
Hergé es su escaso interés por los claroscuros, mediatintas, sombreados, etc.,
renunciando así a volúmenes y estilos más grandilocuentes.
Las historias
Unidas al tirón que su dibujo limpio y detallista tiene,
las historias son el otro eje atractivo de este cómic. Desde la fantasía y la
ficción, siempre teñidas de una capa realista y creíble, hasta el humor sensato
y vitalista que las compone, Hergé utiliza constantemente ganchos como el
misterio y la intriga policíaca. Con ellos nos adentra por esos laberintos de
aventuras exóticas y coloristas, siempre agradables de seguir, debido a su forma
narrativa simple y a su sentido estético, didáctico y documental con que nos las
va contando.
Los
expertos “tintinólogos” dicen advertir un cambio destacado en la forma de
narrar. Y lo sitúan exactamente entre los trabajos titulados “Los cigarros del
faraón” y “El loto azul”. Achacan este modo distinto de contar a la influencia
ejercida por un amigo chino de Remi, Tchang-Tchong-Jen, un joven estudiante de
Bellas Artes en la Universidad de Lovaina. Tchang, además de lograr que Remi se
documente e interese por las costumbres y cultura de China, dará nombre a un
pequeño personaje, amigo de Tintín en las aventuras. También hará que Remi, a
partir de entonces, se documente exhaustivamente sobre las culturas y estéticas
de los otros países en los que van transcurriendo las siguientes andanzas del
joven periodista.
El autor
Georges Remi (Bruselas, 1907-Lovaina, 1983). En 1921 entra
en el movimiento scout y más tarde colabora en medios de prensa católicos, al
principio no sólo como dibujante, sino como “chico para todo”. En la revista de
los Boy-Scout empieza a firmar como Hergé, pseudónimo que no significa otra cosa
que sus mismas iniciales, en francés, invertidas (erre y ge).
De 1926 a 1930 dibuja el personaje Totor, una anticipación de lo que luego sería
Tintín. El nacimiento oficial de este último es en 1929. Con el éxito de sus
tres primeros álbumes, el personaje, su perro y sus incondicionales amigos
comienzan, a lo largo de los años siguientes, una carrera ascendente de
ediciones y nuevas aventuras. En 1950 crea, junto a varios de sus colaboradores,
la firma Estudios Hergé. El éxito sobrepasa las fronteras de su país de origen
para extenderse primero por Europa y después por todo el globo. En 1961 se lleva
al cine su obra “El misterio del Toison de oro” y, posteriormente, “Tintín y las
naranjas azules” (1964).
Ya en 1972, durante el primer congreso del Cómic en Nueva
York , G. Remi recibe un premio y es homenajeado por los grandes dibujantes del
cómic U.S.A. Comienza, de este modo, una larga lista de premios, distinciones y
hasta monumentos para sus personajes.
G. Remi, autodidacta, como muchos otros grandes dibujantes,
era también un inagotable realizador y creador publicitario, que hizo numerosos
trabajos, como portadas de libros, anuncios, diseños, planos, etc.,
simultaneándolos con la creación de las aventuras de Tintín.
Hergé falleció en 1983, sin haber acabado “Tintín y el Arte
Alfa”, pero dejó instrucciones muy concretas para que nadie continuara su
trabajo y su personaje del joven Tintín. Por ello, la obra se publicó así,
inacabada. Tal y como la había dejado el día de su muerte.
Un año antes, al cumplir Remi los 75, los astrónomos belgas
ya habían decidido dar el nombre de Hergé a un planeta descubierto en 1953 por
Silvain Arend, ubicado entre Marte y Júpiter.
Jorge Sobrado